13 may 2020

Unidad 2. RIESGO Y PREVENCIÓN.

UNIDAD 2. RIESGOS Y PREVENCIÓN.

2.2  Factores de riesgo.
2.3   Medidas de prevención.
2.4   Equipo de protección personal para el manejo de residuos peligrosos biológicos infecciosos.


UNIDAD 2. RIESGOS Y PREVENCIÓN

2.1 Factores de riesgo.
Los residuos peligrosos generados en establecimientos que prestan atención médica, y que se relacionan con las actividades de los mismos, representan riesgos y dificultades especiales en su manejo debido a su carácter infeccioso y su potencialidad de toxicidad. Contribuyen también a acrecentar tales riesgos la heterogeneidad en su composición, la presencia frecuente de objetos punzocortantes y el uso de diversas sustancias líquidas y gases, etc.
Los riesgos involucran al personal que maneja a los portadores de microorganismos y los residuos que resulten de diversas actividades relacionadas, tanto fuera como dentro del establecimiento, ya que pueden verse expuestos a la acción de objetos punzocortantes tales como agujas, hojas de bisturí, lancetas y en ocasiones trozos de vidrio que pueden transportar microorganismos patógenos.
En una unidad médica existen diversos “factores de riesgo” mismos que se enumeran a continuación:
- Físicos.
Químicos.
Biológicos.
Ergonómicos.
Psicosociales.
- Mecánicos.
Eléctricos.
Farmacológicos.

Los factores de riesgo pueden o no encontrarse en las diferentes áreas de trabajo de una Unidad Médica, dependiendo directamente de la actividad que se realice en dicho servicio, a continuación se presentan algunos factores de riesgo encontrados con mayor frecuencia:

Laboratorios:
Biológico: Bacterias, virus, hongos, parásitos.
Químico: Por ejemplo, benceno, cloroformo, xilol, formaldehído.
Ergonómico: Posiciones incómodas.

Quirófanos: Biológico: Sustancias y/o líquidos infecciosos.
Químicos: Agentes anestésicos.
Físico: Energía lumínica.
Ergonómico: Posiciones incómodas en el acto quirúrgico.
Psicosocial: La responsabilidad del cirujano y su equipo.

Cocina: Biológicos: Hongos, bacterias.
Físico: Ruido, calor (vapor).
Químico: Detergentes y desinfectantes.

Estos factores de riesgo presentes en una Unidad Médica tienen relación directa con la salud de médicos, enfermeras, laboratoristas, cocineras, entre otros trabajadores. De ahí la importancia de su identificación, evaluación y control como parte de las medidas de prevención.
Por otro lado los accidentes de trabajo, desde el punto de vista jurídico, son toda lesión orgánica o perturbación funcional inmediata o posterior producida en ejercicio o con motivo de trabajo, cualquiera que sea el lugar y el tiempo en que se presenten.
Sin embargo desde el enfoque técnico la génesis de los accidentes tienen como elementos las causas próximas y las remotas y que son:

A)  Actos y/o comportamientos inseguros como acciones personales, las cuales son causa del 96% de los accidentes.
B) Condiciones inseguras del medio ambiente del trabajo, las cuales son causa del 4% de los accidentes.

2.2 Medidas de prevención.
- Lavarse las manos antes y después de tener contacto con cualquier paciente.
- Restringir el fumar, en áreas de trabajo.
- No almacenar alimentos y bebidas en refrigeradores donde se encuentre sangre u otros materiales potencialmente infecciosos.
- Usar guantes siempre que exista la posibilidad de    tener contacto con líquidos de alto riesgo.
- Considerar a todos los residuos como biológico-infecciosos.

PRECAUCIONES UNIVERSALES.
La sangre y los líquidos corporales de todos los pacientes deben considerarse como potencialmente infecciosos, ya que pueden estar infectados con VIH, VHB y otros patógenos.

Vías de Contagio de Enfermedades Transmisibles por Residuos Biológico-Infecciosos:
- Mucosas.
- Nariz.
- Boca.
- Oído.
-  Piel dañada y no protegida del trabajador.


2.3 Equipo de protección personal para el manejo de residuos peligrosos biológicos infecciosos.
El equipo de protección personal tiene como objetivo salvaguardar a las personas que manejan RPBI de riesgos a su salud; en el caso de los residuos y materiales peligrosos biológicos infecciosos no es diferente, más aun generalmente en los laboratorios en la generación de éstos se utilizan reactivos químicos y sus residuos como parte de trabajo cotidiano.
El equipo de seguridad incluye campanas de seguridad biológica, contenedores cerrados y otros accesorios diseñados para el control de los materiales infecciosos. La campana o gabinete de seguridad biológica es el principal recurso usado para la contención de aerosoles infecciosos producidos en muchos procedimientos de laboratorio.
- Contar con lo necesario para la limpieza, el lavado o el desecho del equipo de protección personal. 
- Reparar o reemplazar el equipo de protección personal cada vez que sea necesario para mantenerlo en buenas condiciones.
- Los guantes deben ser utilizados cuando las manipulaciones requieran el contacto directo con sangre, otros materiales potencialmente infecciosos, membranas mucosas, piel lacerada y cuando se manejen objetos o superficies con sangre o material potencialmente infeccioso. 
- Los guantes desechables (quirúrgicos o de exploración), deben ser reemplazados tan pronto sea posible cuando estén visiblemente manchados, perforados, picados o cuando su funcionalidad como barrera está comprometida. Estos guantes no deben ser lavados o desinfectados para reutilizarlos.
- Las mascarillas y lentes de protección o protectores faciales que cubran hasta la barbilla deben ser utilizados cuando se generen derrames, salpicaduras, gotas, aerosoles o cualquier otro tipo de material infeccioso y haya un riesgo potencial de contaminación de ojos, nariz o boca. 
- Utilizar la ropa apropiada de protección cuando haya posibilidades de exposición a material infeccioso o potencialmente infeccioso. El tipo y las características de la ropa empleada dependerán del trabajo y del grado de exposición previsto: 

a)Utilizar batas, trajes de laboratorio, delantales o vestimenta similar, si existe riesgo potencial de contacto con sangre u otros materiales potencialmente infecciosos.
b)Utilizar vestimenta resistente a fluidos, gorras quirúrgicas o caperuzas, si existe· riesgo potencial por salpicaduras o aerosoles de sangre u otros materiales potencialmente infecciosos. 
c) Utilizar cubre zapatos resistentes a fluidos, si existe riesgo potencial de mojarlos con sangre u otros materiales potencialmente infecciosos. 

-Cuando las superficies de las mesas y mobiliario estén contaminadas visiblemente, inmediatamente después de un derrame de sangre u otro material potencialmente infeccioso, o después de haber completado los procedimientos o prácticas de laboratorio y al final del turno de trabajo, deben ser descontaminadas con un desinfectante apropiado. 
- Pueden utilizarse cubiertas de protección tales como plástico para envolver, hojas de papel aluminio o toallas de papel absorbente para cubrir equipo y superficies expuestas. Estas cubiertas deben ser removidas y reemplazadas cuando estén visiblemente contaminadas.
- No deben reutilizarse los recipientes, latas, y depósitos destinados al tratamiento y disposición de los residuos.
- Cuando se rompa un recipiente de vidrio que pueda estar contaminado no debe ser recogido directamente con las manos. Se limpiará usando escoba y recogedor (destinados a tal efecto), tenazas, pinzas, hisopos o toallas gruesas de material absorbente.
- Las muestras de sangre u otro material potencialmente infeccioso deben ser colocados en un contenedor con cierre y a prueba de derrames, rotulado debidamente y que presente el símbolo universal (Anexo I), antes de ser almacenado temporalmente o transportado.
- Si se sospecha que el exterior de este contenedor primario está contaminado o roto, entonces debe ser usado un segundo contenedor a prueba de derrames, rotulado adecuadamente para su manejo, almacenaje y/o transporte.
- Los objetos reutilizables que han sido contaminados con sangre u otro material potencialmente infeccioso deben ser desinfectados o esterilizados antes de ser lavados para su reúso.

CARA Y OJOS
Para proteger los ojos y la cara de salpicaduras con RPBI se utilizan lentes, lentes con montura integral, pantallas faciales o elementos parecidos que impiden la penetración de partículas y cuerpos extraños. En ocasiones, una pantalla facial protege también los ojos, pero en muchos casos éstos exigen un protector específico, sea independiente o en forma de complemento del protector facial.

 Hay seis tipos básicos de protectores de ojos y cara:
1. Lentes, con o sin protectores laterales
2. Lentes con montura integral
3. Pantallas que protegen las cuencas oculares y la parte central del rostro
4. Tipo casco, que protegen por completo la parte frontal del rostro
5. Pantallas protectoras
6. Capuchas que cubren por completo la cabeza, como los cascos de buzo


RESPIRADORES.
En algunos sitios donde se manejan sustancias peligrosas, el aire puede contaminarse con polvos, humos, neblinas, vapores o gases potencialmente nocivos. La mejor forma de controlar la exposición es reducir al mínimo la contaminación en los laboratorios o en los sitios de almacenamiento de residuos peligrosos. Esto puede lograrse con ayuda de equipos de ventilación general y local. Cuando sea inviable aplicar medidas de control técnico eficaces, es necesario el uso de equipo de protección respiratoria.
Los equipos de protección respiratoria se clasifican en función del tipo de cobertura que proporcionan al aparato respiratorio (cobertura de entradas) y del mecanismo mediante el cual protegen al usuario del contaminante o de la deficiencia de oxígeno. Estos mecanismos son la purificación o el suministro de aire.
Las “entradas” al aparato respiratorio son la nariz y la boca. Para que un equipo de protección respiratoria funcione debe estar aislado por un cierre que separe el aparato respiratorio del usuario del medio respirable, al tiempo que permita la entrada de una cantidad suficiente de oxígeno.
 La cobertura puede adoptar la forma de mascarilla, semi - máscara, máscara o boquilla.
- La mascarilla cubre la nariz y la boca. La superficie de cierre se extiende desde el puente de la nariz hasta debajo de los labios (la cuarta parte de la cara).
- La semimáscara forma un cierre que va desde el puente de la nariz hasta la parte inferior de la barbilla (la mitad de la cara).
- El cierre de la máscara completa llega desde encima de los ojos (por debajo de la línea del pelo) hasta por debajo de la barbilla (cubre la cara completa).
Los equipos purificadores del aire pasan el aire a través de un filtro que retiene los contaminantes. El aire atraviesa el filtro impulsado por la acción respiratoria (equipos de protección respiratoria de presión negativa) o por un ventilador (equipos de protección respiratoria purificadores mecánicos).
En principio, los filtros clasificados por su eficacia filtrante, como P3 (alta eficacia frente a partículas sólidas y aerosoles líquidos) conectados a un adaptador facial (máscara o mascarilla) pueden recomendarse para su uso frente a microorganismos.
Los equipos suministradores de aire proveen una atmósfera respirable con independencia de la que reine en el lugar de trabajo. El tipo llamado equipo semi - autónomo admite tres modos de funcionamiento: demanda, caudal continuo o demanda de presión. Los aparatos que funcionan en los modos de demanda y demanda de presión pueden combinarse con semimáscara y mascarillas completas. Los de caudal continuo admiten también un casco o capuz o una mascarilla facial suelta.
Un segundo tipo de equipo de protección respiratoria suministrador de atmósfera, llamado aparato respirador autónomo, está equipado con una fuente de aire incorporada. Puede utilizarse sólo para escapar de una atmósfera peligrosa o para entrar y salir de ella. El aire está contenido a presión en una botella o se genera mediante una reacción química.

                                                      ROPA PROTECTORA.
Hay varias categorías generales de riesgos para el cuerpo de los que es posible protegerse con ropa especializada; estas categorías comprenden los riesgos de naturaleza química, física y biológica.
La ropa protectora es un medio de control utilizado habitualmente para reducir la exposición del trabajador a agentes biológicos cuando no es posible aplicar otros métodos de control.
La ropa de protección debe ser diseñada y fabricada de la forma siguiente:
- Los materiales y componentes de la ropa de protección no deben afectar adversamente al usuario. 
- Deben ofrecer al usuario el mayor grado de comodidad posible que esté en consonancia con la protección debida.
- Las partes de la ropa de protección que entren en contacto con el usuario deben estar libres de rugosidades, bordes agudos y resaltes que puedan producir irritaciones o heridas. 
- Su diseño debe facilitar su correcta colocación en el usuario y debe garantizar que permanecerá en su lugar durante el tiempo de empleo previsible, teniendo en cuenta los factores ambientales, junto con los movimientos y posturas que el usuario pueda adoptar durante el trabajo. Con este fin deben proveerse los medios apropiados como sistemas de ajuste o gama adecuada de tamaños, que permitan que la ropa de protección se adapte a la morfología del usuario. 
- Debe ser tan ligera como sea posible, sin perjuicio de la resistencia y eficiencia del diseño.

La utilización de batas suplementarias al uniforme o bata habitual generalmente no suele estar especificada. Se recomienda su uso cuando se prevea la producción de grandes salpicaduras de sangre o líquidos orgánicos (por ejemplo, asistencia a un parto, asistencia a politraumatizados en urgencias, realización de curas de gran extensión o ciertas intervenciones quirúrgicas). En circunstancias especiales, puede obtenerse una protección adicional mediante el empleo de delantales impermeables sobre la bata.
La utilización de ropa que proteja exclusivamente del riesgo biológico aún está en fase de estudio y desarrollo, por lo que no se dispone de normativa técnica de referencia en la materia. La experimentación de la confección de estas prendas ha avanzado en dos direcciones: por un lado se han desarrollado productos que toman como base materiales no tejidos que actúan como barreras efectivas, y por otro lado los tejidos antibacterianos, obtenidos por aplicación de un agente bactericida sobre la superficie de la tela.
La ropa de protección puede ser de materiales naturales (algodón, lana y cuero, por ejemplo), sintéticos (nylon) o distintos polímeros (plásticos y cauchos, como el butilo, el cloruro de polivinilo). Los materiales tejidos, cosidos o con poros por cualquier otro motivo (no resistentes a la penetración ni a la impregnación por líquidos) no deben utilizarse en situaciones que exigen protección frente a líquidos o gases.
Hay prendas de protección de una sola pieza totalmente cerrada (a prueba de gases) con guantes y botas incorporados o formada por varias piezas (pantalones, chaqueta, capucha, etc.). Algunos de los materiales protectores utilizados para fabricar conjuntos están formados por varias capas o láminas. Estos materiales multicapa suelen emplearse cuando se usan polímeros cuyas propiedades de integridad física y resistencia a la abrasión no permiten la fabricación ni el uso de las prendas o guantes (tales como el caucho de butilo frente al teflón). Entre los tejidos utilizados habitualmente como soporte están el nylon, el poliéster, las aramidas y la fibra de vidrio. Estos sustratos se recubren o laminan con polímeros, como el cloruro de polivinilo (PVC), el teflón, el poliuretano y el polietileno.

EXTREMIDADES INFERIORES.
Las lesiones de pies y piernas son comunes en muchos sectores industriales. La caída de un objeto pesado puede lesionar el pie, en particular los dedos, en cualquier lugar de trabajo, pero sobre todo en industrias pesadas, como la minería, la fabricación de productos metálicos, la ingeniería, la construcción y el montaje. Las quemaduras de las extremidades inferiores por metal fundido, chispas o compuestos químicos corrosivos son frecuentes en talleres de fundición, siderurgia del hierro y el acero, fabricación de productos químicos, etc. Los compuestos ácidos y alcalinos y muchos otros agentes pueden causar dermatitis o irritación. Además, los pies pueden lesionarse al golpear contra algún objeto o al pisar en salientes afilados, como ocurre en el sector de la construcción.
Las mejoras en el medio ambiente de trabajo han hecho de las perforaciones y laceraciones causadas por pisar inadvertidamente clavos salientes y otros objetos agudos un accidente menos común, pero continúan produciéndose lesiones por trabajar en suelos húmedos o inundados, sobre todo si se usa calzado inadecuado.
Los zapatos y botas de protección pueden ser de cuero, caucho, caucho sintético o plástico y pueden estar cosidos, vulcanizados o moldeados. Como los dedos de los pies son las partes más expuestas a las lesiones por impacto, una puntera metálica es un elemento esencial en todo calzado de seguridad cuando haya tal peligro.
Para evitar el riesgo de resbalamiento se usan suelas externas de caucho o sintéticas en diversos dibujos; esta medida es particularmente importante cuando se trabaja en pisos que pueden mojarse o volverse resbaladizos. El material de la suela es mucho más importante que el dibujo, y debe presentar un coeficiente de fricción elevado. En obras de construcción es necesario utilizar suelas reforzadas a prueba de perforación; hay también plantillas internas metálicas para añadir al calzado que carece de esta clase de protección. Cuando hay peligro de descargas eléctricas, el calzado debe estar íntegramente cosido o pegado o bien vulcanizado directamente y sin ninguna clase de clavos ni elementos de unión conductores de la electricidad. En ambientes con electricidad estática, el calzado protector debe estar provisto de una suela externa de caucho conductor que permita la salida de las cargas eléctricas. Pueden usarse en zonas estériles zapatones, que son cubiertas especiales para los zapatos pueden ser de lona o desechables; tienen dos cintas para sujetarse, deben ser impermeables y electro conductores, lo que permite a la persona tener conexión a tierra; ayudan a reducir la contaminación del piso por microorganismos.
Todo calzado protector debe mantenerse limpio y seco cuando no se usa y debe sustituirse tan pronto como sea necesario. Cuando varias personas comparten las mismas botas de caucho hay que organizar la desinfección sistemática entre usos para evitar la transmisión de infecciones de los pies. El uso de botas o zapatos excesivamente apretados y pesados favorece la aparición de micosis en los pies.

EXTREMIDADES SUPERIORES.
Las manos y brazos son las partes del cuerpo que suelen entrar en contacto con mayor frecuencia con objetos punzocortantes potencialmente contaminados o con salpicaduras de fluidos biológicos o líquidos contaminados. Los guantes y manguitos son las prendas aptas para proteger manos y brazos.

En el ámbito sanitario, se deben utilizar guantes en las siguientes operaciones: 
- Manipulación de sangre, fluidos biológicos y tejidos.
- Manipulación de objetos, materiales o superficies contaminados con sangre o fluidos biológicos. 
- En los procedimientos invasivos, que implican la penetración quirúrgica a tejidos, cavidades u órganos, o la reparación de heridas traumáticas 
- En el manejo de animales y microorganismos
Los guantes de protección frente a agentes biológicos deben garantizar impermeabilidad, flexibilidad máxima y gran sensibilidad a fin de posibilitar su uso en todo tipo de trabajo. Cuando se precise, serán estériles. El material de los guantes de protección debe ser cualquiera que brinde aislamiento a las manos y los brazos del contacto directo con productos químicos y/o microorganismos.
Normalmente se emplean guantes de un solo uso que deben cambiarse tras el contacto con cada paciente, cuando se cambie de actividad, o cuando ocurra una salpicadura, rotura o perforación. En este último caso deberá comprobarse si ha habido contacto directo con el material infectivo o si existe herida, en cuyo caso deberá procederse de la manera que esté protocolizada en función del riesgo de contagio existente. Aún en ausencia de incidencias y de manera general se recomienda el cambio periódico de los guantes. La periodicidad estará en función del uso de los mismos, de su desgaste y de la experiencia que se disponga sobre incidentes acaecidos por envejecimiento de los guantes.


Guantes quirúrgicosSon guantes médicos estériles y de forma anatómica, con el pulgar colocado hacia la superficie de la palma de la mano del dedo índice en lugar de ocupar una posición desplegada y destinados para ser utilizados en cirugía invasiva.

Guantes para exploración/procedimiento: Son guantes médicos estériles o no estériles, que pueden tener o no forma anatómica, diseñados para llevar a cabo exploraciones médicas, procedimientos diagnósticos y terapéuticos y para la manipulación de material médico contaminado.
Los guantes médicos de puño largo se dividen en dos tipos:
1. Guantes quirúrgicos cuya longitud total mínima es 300 mm.
2. Guantes para exploración/de procedimiento cuya longitud total mínima es 270 mm.

Guantes para uso médico con costura y guantes soldados: Son guantes médicos fabricados con láminas planas de material unidas por soldadura o por otra técnica de unión.

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